Encuentro de familias necesitadas en Contamana

El jueves, día 24 de agosto, hemos tenido el encuentro de familias necesitadas con las que el grupo de voluntarios samaritanos suele visitar, con cierta frecuencia, para hacer seguimiento y acompañamiento; semanal o quincenalmente reciben una canasta de alimentos para la familia. Realizamos dos encuentros, uno en agosto y el otro en diciembre, cerca de la navidad.

Las mamas acudieron con sus hijitos. Después de la acogida y bienvenida, nos hemos presentado los voluntarios samaritanos para que nos conozcan, luego cada una de las familias se presentó. Terminada la presentación, los niños pasaron a un salón para desarrollar actividades con un grupo de samaritanos. Los adultos nos quedamos en el auditorio para un momento de reflexión compartida.

El hermano José Luis expuso las raíces de la pobreza, los tipos de pobreza y las personas a las que afecta más la pobreza: los niños y los adultos mayores; finalmente con la Palabra de Dios que nos habla de vivir con entrañas de misericordia se pasó a presentar las distintas actitudes y acciones que han de vivir la Iglesia y los pobres.

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Érica, voluntaria samaritana, hizo una dinámica para hacer los grupos de compartir. Se hicieron cuatro grupos; cada grupo animado por una voluntaria samaritana: Hna Yolanda, Elisa, Isabelita y Érica.

Los niños seguían haciendo actividades, animados por Baneza, Magaly, Danitza y Gamalier. Estaban atentos y contentos.

Los adultos después del trabajo en grupos, realizaron la puesta en común, respondiendo a las siguientes preguntas:

¿Qué hace la Iglesia católica por las familias y personas necesitadas?

  • Acoge con respeto y cariño.
  • Visitan y nos acompañan en nuestras necesidades
  • Apoyo en alimentos, leche para niños desnutridos, medicinas
  • Construcción de viviendas
  • Ayuda espiritual

Pedimos que no desmayen y sigan con estos apoyos que nos sostiene en nuestras necesidades.

 ¿Qué hemos de hacer las personas necesitadas?

  • Luchar para salir de nuestra pobreza
  • Actuar con honestidad, ser sinceros
  • Ser agradecidos con quienes nos apoyan y ayudan
  • Tener fe en el Dios providente y misericordioso

Después de la puesta en común, aparecieron las animadoras con los niños y niñas; Érica, les animó a compartir los trabajos realizados. Luego, se repartió refresco y bizcocho, ofreciendo una bolsa con bizcochos para llevar. También se repartieron “hermosos y coloridos vestidos” para las mamitas. El encuentro terminó con mucha alegría y con ganas de volvernos a encontrar; con las manos alzadas cantamos la canción de la alegría.

Fr. José Luis Coll, ofm
Misionero en Contamana