Fiestas patrias en Requena

El día 28 de julio de 1821, sábado, en una ceremonia pública muy solemne, José de San Martín y Matorras, proclamó la independencia del Perú. Primero lo hizo en la Plaza de Armas, después en la plazuela de La Merced y, luego, frente al Convento de los Descalzos.

El libertador con una bandera peruana en la mano, exclamó: “El Perú es, desde este momento, libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa, que Dios defiende. ¡Viva la libertad! ¡Viva el Perú!”

Todos los años, ese mismo día (o unos antes, según acuerdos que se toman en algunos pueblos, por diferentes motivos, entre ellos los viajes de los profesores) se celebran la Fiestas Patrias, como un aniversario que recuerda la independencia que lograron los antepasados después de muchos esfuerzos y sacrificios. Aunque, al decir de algunos, muchos olvidan que la labor de los precursores y próceres que entregaron sus vidas es una gran enseñanza de un verdadero liderazgo de pensamiento, obra y acción, que exigen no sólo recuerdo sino compromiso.

Este año se celebra el 196 aniversario de este acontecimiento. Y muchos se siguen preguntando: ¿En verdad, somos libres, como cantamos en el himno, como se proclama sin cesar, especialmente estos días?

Las Fiestas Patrias son preparadas casi durante todo el mes de Julio. En las Instituciones educativas se explican los símbolos y la historia de la emancipación del Perú, se ensayan los pasos del desfile con un sacrificio increíble, dando todo de sí: esfuerzo, tiempo, no importa qué hora… A las horas de ensayo, la calle o la plaza reduce la circulación de vehículos, o simplemente se deja de circular. Muchos días los jóvenes madrugan para ensayar la marcha, los movimientos rítmicos, militares. Y, con más razón, cuando hay competición para ganar un banderín o un reconocimiento por parte de las instituciones (municipal, educativa).

Hay muchas más fotos AQUÍ

En Requena, las celebraciones oficiales comenzaron el día 26, con el izamiento de banderas y el desfile de los Centros educativos de Inicial y Primaria. Congregaron un buen número de participantes. Los miembros de la Comisión evaluadora hicieron su trabajo desde primeras horas, cuando los niños comenzaban a posicionarse.

El día 27, jueves, fue el día más importante. Comenzaron los actos con el traslado de los jóvenes de las Instituciones de Secundaria y de otros grupos de participaron en los actos posteriores: entrada de las autoridades en la plaza, saludos a las banderas de las Instituciones, izamiento de banderas y canto de los himnos, oración Te Deum, discurso de orden y desfile. A continuación numeroso público se trasladó al salón San Francisco de Asís, de la Municipalidad, para asistir a la sesión solemne. Dos momentos principales de esta sesión: el discurso a cargo del Alcalde, que intentó hacer un discurso histórico, pero que no fue sino repetición de tópicos, olvidando que los pueblos del Perú son numerosos y que muchos sufrieron opresión muchos antes del siglo XVI, y la entrega de banderines a las Instituciones que obtuvieron los mejores resultados, que fueron:

  • En Primaria: primer puesto: Anexo al Instituto Superior Pedagógico FFPAG; segundo puesto: Colegio Padre Agustín López Pardo
  • En Secundaria: primer puesto: Institución educativa Isaura Casiana Mafaldo Gordon; segundo puesto: Colegio María Inmaculada
  • En Superior: primer puesto: Instituto Superior Pedagógico FFPAG; segundo puesto: Universidad Nacional de la Amazonía Peruana.

Durante estos días se pueden escuchar muchas reflexiones y lecturas de los hechos, desde los que destacan la historia pasada con tintes totalmente oscuros (casi siempre se escuchan proclamas), hasta los que desean seguir el devenir de la historia con las llamadas a una libertad que es deseo de una mejor convivencia, y que no deja de contemplar las contradicciones y retos que hoy sufrimos, señalando signos que interpelan.

La realidad cotidiana sigue cuestionando nuestra vida social. La auténtica libertad tiene mucho que ver con la educación de las personas, el respeto a los mayores y a las tradiciones de los pueblos, la limpieza de las calles, la colaboración en las tareas comunitarias, el cuidado de la naturaleza, el trabajo para ganarse la vida; sin olvidar la lucha contra la corrupción, la delincuencia, las drogodependencias. Dedicarse a estas tareas sí es hacer patria, como afirmó el Director de la Ugel.

Seguirá cuestionándonos que algunos que se forman para ser educadores (alumnos del pedagógico) sólo piensen en ganar un galardón y no respeten el orden de una sesión oficial de un pueblo.

MENSAJE POR FIESTAS PATRIAS

El Presidente a la Conferencia Episcopal Peruana ha dirigido un Mensaje con el motivo de estas Fiestas.

La efeméride Nacional que nos recuerda uno de los anhelos más grandes de los peruanos, la Independencia para vivir en libertad y democracia, tiene este año una bendición especial: la próxima visita del Papa Francisco al Perú, en el mes de enero del año venidero.

Al reflexionar sobre esta Patria amada agradecemos a Dios por las riquezas naturales, la diversidad geográfica y el generoso mar que nos ha regalado. Reconocemos también la herencia cultural que nos han legado los peruanos del pasado y el patriotismo como lo refleja el Patricio de la República Faustino Sánchez Carrión pidiendo que la primera Constitución se publicara en quechua y pudiesen oír los Andes su mensaje de libertad y austeridad; y los logros de los peruanos de hoy que siguen haciendo del Perú una Patria de esperanza.

Sin embargo, encontramos también sombras que enferman a vastos sectores de nuestra población, tras casi 200 años de existencia republicana. A estos males endémicos, algunos como la pobreza y la falta de una aplicación equitativa y racional de la justicia, que afligen mucho al país, se suman otros aún peores, como la corrupción. Este último flagelo, que parece traspasar todas las esferas de nuestra sociedad, compromete hondamente la urgente atención a males como la delincuencia y la inseguridad; temas que debemos atender con urgencia y severidad.

Pero también hay muchas señales de luz en nuestra Patria, valores que hemos visto resplandecer en nuestro pueblo, como la solidaridad y la resiliencia. Como no recordar la generosidad de las grandes empresas y de las personas muy sencillas para compartir alimentos y ayuda con los miles de damnificados, que dejo el Niño Costero. Como no recordar la entrega del Gobierno, de nuestras Fuerzas Armadas y Policiales y de tantos peruanos voluntarios anónimos para vencer la emergencia. No podemos olvidar tampoco el valor de nuestros compatriotas que perdieron todo pero que han sacado fuerza y valor para vencer la tragedia y reiniciar la reconstrucción de las zonas más afectadas.

San Pablo explicando la voluntad de Dios, nos decía: Dios quiere “Que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1 Tm 2,4). El camino para lograrlo es el amor al prójimo. De allí brota el desafío de fomentar los valores de la justicia, la igualdad y la solidaridad; el esfuerzo para contribuir al desarrollo de nuestro país, con fraternidad y respeto; la honestidad y el trabajo para lograr el bienestar de nuestro pueblo.

La inmortal herencia de nuestros héroes que con su vida y su inmolación nos legaron un Perú libre e independiente, y el esfuerzo del campesino, del obrero, del intelectual y del empresario, sigan siendo la forja donde se burila la fisionomía de un nuevo Perú, orientado hacia la Verdad, que siempre hace libres y hacia la fraternidad, que forma democracias sólidas.

Nuestro Perú, camino al bicentenario de su Independencia, agradece al Dios de la Vida por la Patria en la que hemos nacido. Nuestro Perú, tierra de héroes y santos espera con alegría y esperanza, la Visita del Papa Francisco que viene como Padre y Pastor, para fortalecernos en la unidad, en el camino del bien y en nuestros esfuerzos por la paz.

¡FELICES FIESTAS PATRIAS!

+ Mons. Salvador Piñeiro García Calderón
Arzobispo de Ayacucho
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana

Lima, 27 de julio de 2017