Angelo Patrick Ramírez Ávila, el músico de la foto.

Os presento a Angelo, que nos ha mandado una foto por su cariño y agradecimiento.  Angelo y Patrick van sin acento en consonancia con sus idiomas originales.

Angelo nació en 2002, en Contamana (Provincia de Ucayali, Departamento de Loreto, Perú) y allí sigue viviendo.  Cuando tenía un año le abandonaron sus padres, ¡qué tontos!  Desde entonces se ha encargado de él su abuela paterna, que trabaja en un modesto restaurante, Tres Amigos, sacando adelante nueve de familia; la abuela es una persona admirable, totalmente entregada a los suyos.  Lo que gana le llega justamente para comer.  No puede costear el material escolar de principio de curso ni los gastos de las tareas escolares o las distintas equipaciones o uniformes. Angelo era un poco reservado y preocupado por lo que su ambiente escolar y la chiquillería pudieran criticarle y burlarse.  Este año de 2017 está estudiando 4º Grado de Educación Secundaria.

Angelo, de pequeñín, se acercaba por la parroquia y por el CEBE San Francisco.  Mostraba los cuadernos destrozados, con malísima caligrafía, pintados con rayas o jeroglíficos, las tareas a medio hacer.  Poco a poco lo fuimos levantando.  Venía mucho por el CEBE San Francisco, allí comía algunos días y jugaba mucho al fútbol con los chicos del colegio.  Los profesores le querían como uno de la familia.  A la parroquia se acercaba para ser orientado en las tareas escolares o buscar libros de la biblioteca; también por propinas, con las que se le facilitaba el transporte, las tareas escolares en equipo, que siempre requieren algo de dinero; los pequeños almuerzos o algunos juegos.

Poco a poco ha ido poniéndose a nivel, ha conseguido un celular o móvil; el CEBE San Francisco le regaló una tarola (tambor), que en la foto está cerca de sus manos.  Nunca lo hemos visto tan alegre, dando saltos y abriendo el paquete.  Se le trajo de Lima, de la Plaza del Dos de Mayo, donde están las tiendas de música. Y, por tanto, ahora pertenece a la banda del colegio Genaro Herrera.   Este año de 2017 se ha comprado una bicicleta.

Ahora es muy cariñoso, comunicativo; muy gracioso en sus expresiones castellanas.  Ya es un hombre, y quiere comunicarnos lo guapo y elegante que está.  Todavía necesita un empujoncito, que por nosotros no quedará.

Foto recibida por el Hermano Cobo.