La semana en la Parroquia de Requena

La semana del 19 al 26 de marzo ha estado marcada por varios acontecimientos: ayuda a los damnificados y declaración de los obispos “La caridad sostiene la esperanza”; el inicio de las catequesis; y la creciente de los ríos.

La ayuda a los damnificados

Fue una decisión urgida por la necesidad de tantos hermanos. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo les podemos ayudar? Se interesaron algunos medios de comunicación, a quienes les agradecemos la ayuda en la difusión. Pero, una vez más, fueron profesores y catequistas quienes iniciaron y llevaron adelante la obra: revestir y reparto de las latas (huchas) por todas las instituciones educativas y algunos comercios, todo ello el mismo lunes y en apenas unas horas. Bien recibidos, gracias a todos. Esperamos la entrega en la ODEC (Oficina de Educación Católica), a ser posible antes del viernes. Así les decíamos. La ayuda, lo que pudiéramos recaudar (siempre será poco) es para las necesidades más urgentes.

Fueron llegando las latas con las aportaciones de los niños, jóvenes, profesores. Y, el sábado, desde primeras horas, grupos de jóvenes de varios Colegios recorrieron todas las calles de Requena invitando a participar. Así, puerta a puerta, recordando a los sufrientes, llamando al corazón, un poco de su ayuda, por poco que sea. Recordamos estos días las palabras de Jesús: hagan a los otros lo que quieran que se haga a ustedes mismos. Ponerse en el lugar y en la situación del otro.

También la Asociación de Comerciantes del Mercado Canamá había organizado una rifa, con la aportación de varios vecinos. Nos pidieron la colaboración y, sobre todo, que canalizásemos la ayuda que ellos lograran. Un poco después de la 8 de la mañana, cuando comenzaba a llover suavemente –el día amaneció cubierto de nubes, como desde hace varias semanas–, desde los parlantes, anunciaron el inicio de su rifa. Por la tarde, el presidente de la Asociación, acompañado de varias vendedoras, nos entregaron lo recaudado. Un hermoso gesto de solidaridad: desde la pobreza de cada uno, con lo pequeño, acompañar misericordiosamente al necesitado.

Las ayudas fueron llegando. Y, al instante, eran contadas y anotadas las aportaciones. En nuestra Parroquia, en este poco tiempo, pudimos recoger 5.200,15 nuevos Soles. Junto a los que recaudaron en la Parroquia de Contamana (6.583,20), los enviaremos a la Conferencia Episcopal Peruana para que los destine a los lugares donde más necesidad haya.

El resto de las fotos están aquí

La Conferencia Episcopal Peruana y varias Archidiócesis (Trujillo, Piura) nos envían varias comunicaciones e invitaciones a ser solidarios y a orar por los damnificados, informaciones de las regiones y de la distribución de ayudas. Por su interés, insertamos el último comunicado de la Conferencia:

“LA CARIDAD SOSTIENE LA ESPERANZA”

Estimados hermanos, vivimos aún horas de sufrimiento, preocupación y dolor, pero también de solidaridad. Los embates de la naturaleza: huaicos (*), inundaciones y lluvias, están desafiando la capacidad de respuesta de nuestras autoridades, están exigiendo fortaleza a los damnificados para enfrentar la adversidad, y nos están invitando a todos a un compromiso más efectivo que se exprese en la caridad, para mantener viva la esperanza.

No es hora de miedo, ni de escuchar a quienes siembran alarmas. Es hora confiar en la Providencia de Dios que cuida a cada uno de nosotros como lo hace un Padre amoroso. Es tiempo para orar. Es la hora de la solidaridad, como lo está demostrando nuestro pueblo. Es hora de respetar a la hermana naturaleza y de prevenir al trazar las nuevas ciudades. No es hora de buscar culpables, es hora de unir esfuerzos.

En estos momentos de emergencia nacional, invocamos a quienes están damnificados a preocuparse mutuamente los unos de los otros y a dar preferencia a los más débiles: niños, ancianos y mujeres gestantes, en el momento de repartir la ayuda con equidad. Exhortamos a quienes siguen aún soportando la furia de la naturaleza a mantenerse valientes, como la Virgen María ante la cruz de Jesús, seguros que este momento pasará y vendrán tiempos mejores. Agradecemos a nuestras Fuerzas Armadas, a la Policía Nacional y a nuestras autoridades por su abnegación para ayudar a los damnificados.

Les seguimos acompañando con nuestra oración, nuestro afecto y nuestra ayuda, que se canaliza por medio de las parroquias y las Caritas Diocesanas. Invocamos a los que no han sido golpeados, directamente por la fuerza de la naturaleza, a ser generosos, también cuando la caridad sea fruto del sacrificio.

El Perú ha sido fuerte y debe seguirlo siendo, porque es un pueblo valiente y porque es un pueblo creyente. Que Dios, Padre eterno y misericordioso, los bendiga, los fortalezca y les proteja.

Los Obispos del Perú

(*) Huaico: masa enorme de lodo y peñas que las lluvias torrenciales desprenden de las alturas de los Andes y que, al caer en los ríos, ocasionan su desbordamiento.

Inicio de catequesis

El domingo 19 de marzo comenzamos las inscripciones de niños y jóvenes en todos los centros. El día 26, a primera hora, celebramos la Misa de envío. Muchos catequistas participaron activamente. El evangelio del día nos ofrecía bastantes guías de cómo debe actuar el catequista, cuál es su misión: acompañar al encuentro con Jesús, la Luz y el Camino; pero es necesario que cada uno se encuentre personalmente con Él para poder guiar a los demás.

Y, al terminar la Eucaristía, todos se dirigieron a las capillas y centros de Catequesis. Son muchos los niños que se han inscrito y que continúan llegando a los diferentes lugares de la Catequesis. Pude estar presente en tres centros y participé con ellos en la bienvenida.

Hemos realizado un buen trabajo de preparación. El deseo es de seguir hasta el final, sin desmayar. Y que la tarea nos ayude a ser una comunidad viva, presente en nuestra sociedad, sembrando la semilla del Reino en las personas y en todos los lugares donde vivimos y trabajamos.

La creciente de los ríos

Aunque hasta el momento no es preocupante la crecida en nuestra Provincia, es cierto que las aguas siguen manteniéndose a un nivel alto. De hecho, muchos caseríos no han comenzado o han interrumpido las labores escolares. Seguimos con preocupación las noticias que llegan de otras latitudes del Perú.

Hno Juan Oliver
Obispo del Vicariato de Requena