Encuentro de animadores en Requena

Los días 10, 11 y 12 hemos tenido en Requena el encuentro de los animadores de las Parroquias de Requena, Jenaro Herrera, Bretaña y Santa Elena. Ha sido un encuentro bastante numeroso. Por causas diversas, debimos aplazar el encuentro que se había programada para el mes de diciembre del año pasado. Y la ocasión ha sido favorable para que nos pudiéramos reunir más. Resultando un encuentro rico en reflexiones y en posibilidades de conocernos más.

Han participado casi cuarenta animadores (algunos hasta con sus hijitos) de las cuatro Parroquias mencionadas. Es la primera vez que lo realizamos así. La falta de sacerdotes en las Parroquias nos lleva a buscar medios para ayudar y formar a los animadores.

Días antes del inicio ya llegaron los de Santa Elena y algunos de Bretaña. Incluimos al sacerdote Andreu Susarte, que ha estado 70 días atendiendo a la Parroquia de Bretaña, y que cumple ya con el tiempo de su permanencia aquí; regresará a España el día 16 de enero.

El día 10 de madrugadas llegaron dos animadoras de Bretaña y poco después el resto que llega desde el Tapiche y el Ucayali. Así que pudimos comenzar la tarea pronto.

Más fotos del encuentro de animadores de pastoral

Dedicamos un tiempo largo a conocernos, a contarnos de nuestros pueblos, sus características, dificultades, sobre cómo desarrollamos la misión de la animación, etc. Resultó interesante, muy positivo, en cuanto todos pudimos relacionarnos sin prisas y conocer personas y otras situaciones.

Planteamos que estos días seguiríamos la tarea del último encuentro, es decir: centrarnos en el documento para el Sínodo de la Amazonía y en el conocimiento de la Biblia; con tiempos para el ensayo de cantos y, sobre todo, las celebraciones litúrgicas.

En el ensayo de cantos, ayudó el profesor Juan Luis Pacaya, quien puso todo su empeño y saber en ayudar en los cantos y en su testimonio personal. Gracias.

Antonio y Andreu se encargaron de los momentos litúrgicos, de la atención a los animadores, los preparativos de la casa… Mara y la “China”, de los alimentos, las compras…

Los momentos de reflexión fueron en grupos pequeños, para favorecer el conocimiento personal y la comunicación de todos. Seguimos las dos últimas partes del documento preparatorio del Sínodo, las que tratan del Discernir y Actuar. Y, por lo que respecta a la Biblia, seguimos el librito “Acoger la Palabra”, que no ha perdido actualidad a pesar del tiempo que ha pasado, y que ayuda a despejar dudas, aclarar situaciones que se presentan en las comunidades y a centrar nuestra mirada en lo importante y decisivo: Jesús, el Evangelio.

Al preguntarse por la Iglesia que soñamos para nuestro medio amazónico, las respuestas apuntaban a: una Iglesia (matizando que somos todos) comprometida y haciendo frente a los males que afligen a nuestro pueblo peruano; una Iglesia más humana, dialogante, sencilla, abierta a todos; donde los animadores (que fueran más) animaran a los jóvenes a servir a sus comunidades y también en las ciudades; queremos, también, salir de nosotros mismos, visitar otras comunidades, anunciar a otros el mensaje de Jesús, no tener vergüenza de nuestras costumbres, tradiciones, etc.

En nuestra Iglesia vicarial, la misión de los laicos es reconocida: como animadores de comunidades, catequistas, atendiendo a los enfermos, orando por las casas, educando a niños y jóvenes. Pero se reconoce la gran necesidad de una formación seria e integral para poder ser buena noticia, para denunciar las injusticias. En algunos momentos, llegaron a decir estas características que deben adornar a los animadores: responsables, puntuales, humildes, carismáticos (creativos, adaptados a quienes se dirigen), ejemplo a seguir.

Además, fueron indicando algunos campos en los que los laicos están y deben seguir estando presentes, y cada vez más: la catequesis familiar, la catequesis para los sacramentos de iniciación, la atención a los enfermos, cuidando la religiosidad popular, evitando aquello que empaña su ser expresión de una fe auténtica…

Otras reflexiones que fueron compartiendo los grupos: preocupación por los jóvenes, la educación, el futuro de las nuevas generaciones, la falta de trabajo, los ministerios que los laicos pueden y deben asumir, la falta de medios materiales, la respuesta a la cultura que se impone a todos, pero especialmente a los niños y jóvenes…

Agradecemos a todos la participación y la colaboración en la buena marcha de este encuentro. Y nos alegramos de la valoración positiva que ellos han manifestado.

El encuentro terminó con la participación en la Eucaristía en la Catedral. Algunos animadores, como los de Bretaña, regresaron el sábado aprovechando que pasaba una lancha. La mayoría de ellos lo hicieron el domingo al mediodía. Un grupito esperó que alguna embarcación surcara hacia el destino que les esperaba, sus caseríos.

Hno Juan Oliver, ofm
Obispo del Vicariato de Requena