Convivencia y día de la madre

Convivencia de alumnos de 6º de Primaria del colegio P. Agustín López Pardo

El sábado, día 12 de mayo, se realizó la II Jornada Estudiantil con los alumnos de 6º grado de Primaria de la EEP Padre Agustín López Pardo. El tema que desarrollamos fue: “El domingo celebramos la Última Cena del Señor”. Participaron 34 y 1 docente de aula, además de las dos profesoras encargadas del área de Pastoral.

El tema fue expuesto por las Profesoras Mercedes Silva Villacorta y Niliam Jarith Paredes Sinarahua.

Los estudiantes participaron en una dinámica llamada “Una hormiguita”, en la que con mucha alegría disfrutaron y se prepararon para los momentos de reflexión.

Los estudiantes participantes fueron muy espontáneos, participativos y dinámicos. Comprendieron que, para ser buenas personas y cristianos, deben acercarse a Dios cada día y, principalmente, el domingo, que es el Día del Señor Resucitado, amar a la familia y hacer obras de caridad con los más necesitados.

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En un momento del encuentro participó también nuestro Obispo, el hermano Juan, respondiendo a las preguntas –muchas- que le hicieron los estudiantes:

  • ¿qué se celebra en la última Cena? Que Jesús, sabiendo que iba a ser entregado, quiso cenar con sus discípulos; cena donde instituyó la Eucaristía y nos dio ejemplo de lo que hemos de vivir.
  • ¿cuál es el oficio de un cristiano? Servir a los demás, lavar sus pies, como hizo Jesús, que es el servidor de todos. En la Eucaristía hacemos memoria de la entrega de Jesús.
  • Y otras muchas preguntas que los estudiantes fueron formulando, desde sus inquietudes, dudas (acerca del nacimiento de Jesús, la anunciación, el porqué de su muerte)

Terminamos la Jornada con las conclusiones y sugerencias que ellos mismos fueron expresando, y que reseñamos alguna de ellas:

  • Participar en la Eucaristía los domingo
  • Ayudar a los que necesitan apoyo
  • Estar en familia
  • Participar en la Misa en familia…

La Jornada concluyó con la oración de agradecimiento a Jesús por querernos mucho y por entregarnos su amor en la Eucaristía.

Profesora Niliam Jarith Paredes Sinarahua.

Mes de mayo y Día de la madre

Mes de Mayo, mes de las Flores, del Rosario y de la Mamá.

Iniciamos este mes siguiendo la programación del rezo del Rosario, en la Iglesia Catedral y en la Capilla de Nuestra Señora de Fátima, del barrio de Tarapacá. Día a día, Instituciones educativas y otras de tipo social (gobernación regional, municipalidad, salud, etc.) preparan esta oración a María. Es tradicional y, se puede decir, llena de fervor.

Pero, además del Rosario, en la primera quincena del mes se centra parte de la atención en los preparativos para la fecha dedicada a las madres. El día central es el segundo domingo del mes de Mayo. Pero antes han sido muchos los días de preparación. Podemos afirmar que no hay ninguna institución que no dedique horas y días a ello. Y que unos días antes del domingo, se comience a celebrar. Así las Instituciones dedican al menos el viernes a estos festejos. Para ello, se realizan veladas (literarias, artísticas, musicales) y se preparan canastas que son rifadas entre las madres (de los alumnos, por ejemplo); no faltan los regalos y agasajos para las mujeres que trabajan en las diversas instituciones. Tampoco falta la comida, la velada, la música, el baile y la bebida. Hay que celebrar a la mamá, porque: ¿Qué otro ser se merece todo?

En nuestros centros también se celebra. Así, el viernes en el CEBE Manos Unidas y en Santa Catalina, se desarrollaron actos para agasajar a las mamás de los niños. Con más o menos participación, pero sí con entusiasmo, los niños prepararon los números artísticos (declamaciones poéticas, cantos y bailes) y, también, se rifaron canastas (especialmente con víveres) para las mamás presentes.

Y el domingo, después de las celebraciones, en casi todas las capillas se hicieron actos con este fin. Muchas felicidades, mamás.

En estos días, grupos de jóvenes (pero cada año menos) recorren las calles y los barrios interpretando cantos a las madres. Por esta acción reciben “propinas” que les ayudan en algunas necesidades.

Inevitablemente, este día nos hace sentir profundamente el desamparo de muchas madres, su soledad y sus muchas penurias, su trabajo y el olvido de sí mismas. Mujeres, jóvenes y ancianas, que viven postergadas, casi nada reconocidas, pero que cada día se esfuerzan por mantener la dignidad y la esperanza. Mujeres luchadoras, ejemplares y sencillas. Madres llenas de coraje y fortaleza. Felicidades, gracias por vuestra dignidad.

Aunque se repite que no se trata solo de un día al año, para muchos puede ser un pretexto para despertar sentimientos un poco olvidados o para desahogar penas o nostalgias.