Visita a Flor de Punga

Estando en Lima, durante la visita del Papa Francisco, nos llegaron noticias del pueblo de Flor de Punga, que es la capital del distrito de Capelo, sede de la Parroquia de la Inmaculada, en el río Ucayali. Las noticias que nos llegaban eran bastante alarmantes: un pueblo amenazado con continuos derribos, desapareciendo por efecto de la crecida del río.

En varias ocasiones, en lo que escribo, hago referencia a los estragos que la crecida de las aguas (como después también en la época de vaciante) causa en las tierras, orillas y en muchos pueblos. La erosión de la tierra, con los derrumbes, va cambiando el mismo aspecto del río, también hace que el río pueda tomar otros rumbos, acercando o aislado pueblo, creando cochas. Dicen que el río busca los cauces antiguos, aunque no se sabe cuál es el inicio. Pero es cierto, también, que las aguas dejan en muchas partes orillas grandes con buena tierra para los sembríos (arroz, Chiclayo, sandías…).

Todos los años la gente contempla cómo el río va llevando la tierra, las casas. Y tienen que buscar otros lugares para plantar sus casas. Así, aunque los ejemplos son tantos, ha ocurrido y ocurre cada año: Huacrachiro, La Palma, Victoria, San Pedro, Obrero, Patria Nueva, San Roque… La lista sería larga.

Hace una semana fue en Flor de Punga, pero ya el año pasado llegaba un aviso serio: dos partes del pueblo se vieron muy afectadas y casi veinte familias tuvieron que ser reubicadas. Pero ahora, este año, la amenaza venía por el puerto principal, afectando el mismo núcleo urbano. “De repente veíamos que aparecía una grita en la tierra y que se iba abriendo rápidamente, los postes temblaban y caían”, nos contaban ayer.

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“Menos mal que comenzó a las 6 de la mañana”, cuando todos estaban despiertos, fuera de casa, y pudieron retirar los enseres caseros, muebles. ¿Hasta dónde avanzaría el derrumbe? Fueron cayendo varias casas, avanzaba hacia el mercado (inaugurado el año 2008). Y aquí se quedó, socavando los cimientos y amenazando completamente la construcción.

Fue un día de intranquilidad. ¿Por qué se produce un fenómeno así? Las explicaciones pueden ser muy científicas y otras en forma de hipótesis. El crecimiento del caudal, la fuerza del agua, los terrenos blandos y muy llanos. En muchos casos, el agua forma remolinos (muyunas) que van socavando, perforando, arrastrando y produciendo gritas y huecos. Estos remolinos, en ocasiones, son tan fuertes que pueden engullir cualquier cosa y de ellos es muy costoso salir. Esto fue lo que produjo el derrumbe de las tierras en Flor de Punga. Así lo vio la gente.

Días después, llegaron algunas autoridades (Gobernador regional, ministro de Lima, y otros). ¿Qué hacer, además de contemplar lo ocurrido? ¿Qué soluciones se pueden proponer? Ahí van algunas: trasladar el pueblo de lugar, pero cómo, con tanta inversión realizada, más de 2000 personas… Una propuesta que a los habitantes no les convence. Para ellos es más eficaz desviar, en parte, el cauce del río, abriendo unos “caminos” que el río conoce, desde un punto más arriba, para que las aguas lleguen a una cocha y salgan por un lugar más abajo.

¿Qué será lo mejor y eficaz? No lo podemos saber. “El río es muy caprichoso”. El río es vida, un ser vivo.

Nosotros viajamos el sábado, día 27. Salimos muy temprano de Requena, hacia las 5,30. Pudimos contemplar el bello amanecer viajando por el río. En el puerto de Flor de Punga, nos esperaba el P. Florencio, un poco preocupado porque tardábamos. Nos llevó a la Casa Misión, preparamos rápidamente un desayuno para todos. Y con el Alcalde y otras personas, visitamos los lugares más castigados, también a algunas familias que están reconstruyendo la casa en otro lugar, las tierras más firmes donde se pueden reubicar más personas… Todo muy interesante y que agradecemos.

Damos gracias a Dios, pues dentro del peligro y de la gravedad, no avanzó hacia otros puntos del pueblo.

Aprovechamos el viaje, era el otro objetivo, para reunirnos con las autoridades, que nos habían acompañado en el recorrido por el pueblo, para dialogar y tomar decisiones para la puesta en marcha de un Anexo al Instituto Superior Tecnológico, con una opción técnica que ayude a jóvenes a su formación y adquisición de un título profesional.

Una buena iniciativa, así esperamos. Que halle acogida en los jóvenes, y que aprovechen este esfuerzo.

El Anexo funcionará en el local del Cetpro de Flor de Puga, junto a la Casa Misión, que cuenta con una infraestructura hermosa y más que suficiente. Tendremos que unir las fuerzas para la instalación de paneles solares y los puntos de conexión a internet, tan necesario hoy día.

Después de la firma del acta de compromiso, nos despedimos y regresamos a Requena. Gracias a todos por la acogida, muy especialmente al P. Florencio, que siempre está en todos los detalles para que nos encontremos en “nuestra casa”. También al señor Alcalde de la Municipalidad (Álvaro Díaz Mego). Ánimo y a trabajar.

Hno Juan Oliver