P. Faustino Zapico

El P. Faustino había nacido en  Andorra  (Teruel) el 21-08-56. Estudió en Burbáguena y Valencia. Fue ordenado presbítero en 1981. Pronto quiso marchar a las misiones que los franciscanos tienen en Perú.

El P. Faustino recibiendo a los jóvenes que van a ser bautizados a la puerta de la iglesia de Aguas Vivas de Contamana, cerca del pequeño aeropuerto.
En primer plano, de espaldas y pelo blanco, el P. Antonio Soriano.

Fue destinado a la misión de Contamana, junto al Ucayali, relativamente cerca de Pucallpa.  La misión es un edificio amplio con una iglesia que era de madera y recientemente se ha reedificado con cemento y ladrillo y ha quedado preciosa.

Durante los 20 años que permaneció en Contamana y que ha contribuido, sobre todo en el campo social, educacional y religioso, al progreso de la ciudad.

El P. Faustino fue un gigante, un fenómeno. En la selva desplegó todas sus cualidades y fue constructor de iglesias (arquitecto), podemos hablar de un estilo Zapico: naves, ventanas, sedes, iluminación, ventilación... Llamaba a los albañiles y él dirigía la obra. Como catequista y teólogo fue una persona impresionante, tenía libros de todo, bajaba (de Internet) muchos programas de las universidades, aconsejaba con mucho acierto.

El colegio de Educación Especial lo diseñó totalmente, también en el diseño curricular de chicos especiales. Tenía grandes terrenos con pollos, ganado vacuno (como sesenta animales…) para dar trabajo a personas pobres y comida a los alumnos del nuestro colegio. En 2012 los nuevos misioneros regalaron un terreno de Zapico al Ayuntamiento, donde van a edificar 200 casas y todavía hay otro terreno muchísimo mayor, que está en estudio en la Cámara Agraria.

El P. Faustino fue profesor del Instituto Pedagógico (Escuela de Maestros, cinco años de estudio después del bachiller) no sólo de Educación Religiosa, sino incluso de Educación Física un par de años.

Era un juez de paz y todos acataban su criterio: Ayuntamiento, Delegación de Educación y Ciencia (UGEL) y otras instituciones.

Era impresionante con su poder de movilidad. Tenía dos furgonetas, dos motocarros, una moto, un tractor, una barca… Transportaba a los niños del colegio en los desplazamientos diarios, traía mercancías de Lima (imágenes, velas, libros, biblias…). Navegaba a sus anchas por el río Ucayali. Se entendía muy bien con el P. Palací, misionero en Orellana. Sólo él conocía sus secretos. Cuando murió, estaba muy mal, con cáncer de pulmón (dolencia que también tuvo su padre), tomó el coche, lo facturó en la barca, llegó a Pucallpa, y conduciendo él subió de la selva a los Andes hasta el punto más alto, el Cerro de Pasco (4.338 m); el frío le haría muchísimo mal; bajó a Lima y cayó en cama en los Descalzos.

Construyó la Capilla del Niño Jesús en el barrio de Nuevo Loreto.

Últimamente había inaugurado una capilla más cercana al pequeño aeropuerto de la ciudad, dedicada a la Virgen de Aguas Vivas, patrona de Carcagente (que se ha construido con la ayuda de la Cofradía de mujeres de la Virgen de Aguas Vivas de Carcaixent).

Forman esta parroquia unos 90 poblados y caseríos que están junto al río Ucayali y pequeños afluentes. La población total supera los 17.000 habitantes. En los pequeños poblados es fácil encontrar gente que no hablan castellano, sino la lengua propia de los sipivos. El padre va a verlos unas dos veces al año a todos. Algunos más veces.

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El P. Zapico hace la señal de la cruz en la frente de una joven que va a ser bautizada.
Ceremonia celebrada en la nueva capilla de Aguas Vivas de Contamana.

El P. Faustino creía que es muy necesaria esta escuela especial. En esta zona de pobreza extrema los niños con deficiencias son olvidados por sus familias. Como no pueden ni podrán nunca trabajar, son un estorbo para las familias y quedan como los últimos en todo, incluso en la alimentación. El colegio tiene unos 150 niños, aunque debido a sus enfermedades y que los padres que marchan a sus chacras se llevan detrás a toda la familia, suelen asistir cada sólo unos 55 alumnos. Para llevarlos a la escuela dispone de una furgoneta y dos motocarros.

Con el fin de procurar al menos una comida diaria a estos niños, tuvo una granja de gallinas y unas vacas. En la misión reciben instrucción religiosa y cívica según sus posibilidades. Los niños toman en el colegio y desayuno y la comida.

El obispo Hno Víctor de la Peña creyó conveniente enviar allí a unos religiosos del Verbo Incarnado, una congregación fundada en Argentina. Llegaron dos religiosos a los que el P. Faustino dejó la parte de la casa de los religiosos: habitaciones, cocina, aseos, biblioteca, sala de estar...

Se dedicaron fundamentalmente a la pastoral de los pueblos, dejando al P. Faustino la labor en el colegio y la dirección de la parroquia de Contamana.

El P. Faustino pasó a vivir en una pequeña habitación donde tenía la cocina y, separada por una estantería, la cama. Tenía un aseo y ducha en un espacio de menos de un metro de ancho en la separación del edificio de la misión y el lateral. Todo muy elemental, sin techo siquiera.

Puede ver fotos de la misión de Contamana y también de la escuela

Les adjuntamos una carta enviada a la revista "Apostol y Civilizador" que publica el convento de Petra (Mallorca).

Mis recuerdos del P. Faustino

Conocí al P. Faustino Zapico en Burbáguena, cuando teniendo 10 años acudió al colegio de "La Inmaculada" de Burbáguena. Se terminaba de inaugurar el colegio en ese curso 1966-67. Funcionaba también como seminario menor franciscano para los niños de Aragón. El otro seminario menor lo tenía la Provincia franciscana de Valencia y Aragón en Benissa, muy lejos para los niños pequeños procedententes de Aragón.

En Burbáguena vivíamos muy lejos de todo lo que ocurría en el resto de conventos. Por eso no me volví a encontrar con él durante sus años de Benissa, de Pego (bachiller) o en los años de estudio de teología. Recuerdo haberle visto otra vez durante unas reuniones que tuvieron lugar también en Burbáguena. Entonces ya tenía la idea de marchar a misiones.

En 1999 pude visitar a nuestros misioneros de Perú. Llegué a Contamana procedente de Orellana, donde visité al P. José R. Palací. Viajé en una avioneta que hace esos trayectos de forma casi regular. Salió a recogerme al pequeño campo de aviación junto con el Hno. Antonio Soriano, que residía en Petra (Mallorca) y que había ido a pasar el verano con él y ayudarle un poco en las labores de la casa. El Hno Antonio siempre ha sido un buen cocinero.

En aquel tiempo sólo quedaba un religioso de la congregación del Verbo Encarnado, el P. Rubén. El Hno Antonio y yo nos instalamos en lo que habia sido el convento franciscano que ahora sólo ocupaba el religioso del Verbo Encarnado. Durante unos días pude ver la iglesia, las otras capillas, el colegio, la chacra.

Mientras estuvieron los religiosos del Verbo Encarnado el pasó a vivir en un pequeño rincón de la cocina separado del resto por una estantería.

Por las noches el P. Faustino marchaba a la chacra para guardar un poco todo aquello. El sistema nuestro de propiedad privada es casi desconocido para la gente de la selva. Allí tenía un chamizo para dormir. Había un proyecto de construir allí una casa que no se llevó adelante. Iba en una pequeña moto de trial. Cuando venían las lluvias hacía el recorrido a caballo.

El todo terreno en el viaje Pucallpa-Lima en un desfiladero precioso. El P. Faustino está colocando detrás el parachoques que se nos ha desprendido.

Tenía un coche "todo terreno" para recoger a los alumnos que estaba para revisar seriamente en el taller. Por eso embarcó el coche hasta Pucallpa mientras el Hno Antonio y yo marchamos en avioneta. Allí volvimos a reunirnos y viajamos los 700 km que nos separaban de Lima. Pronto le falló el arranque y teníamos que dejar el coche en cuesta para volver a ponerlo en marcha. Nos detenía por sorpresa la Guardia Civil, siempre en busca de narcotraficantes... y luego nos tenían que ayudar para volver a poner el coche en marcha. Con ese coche renqueante, con los conductos de calefacción llenos de barro, con el parachoques delantero que se desprendió... subimos el Ticlio, a 4.800 m sobre el nivel del mar y pasamos mucho frío.

El 4 de mayo de 2006 estuvo con nosotros en Carcaixent (Valencia) y pude hacerle algunas fotos con los alumnos de este colegio. Estaba lleno de salud y de ilusiones. Trajo un CD con infinidad de fotos de Contamana.

Hno Miguel Sempere, ofm

El P. Faustino con una familia.

Con el P. José Palací.

Saliendo con la barca en compañía del Hno Juan José Sáez

Carta desde la Misión de Contamana, ene 2006

Está dirigida a los lectores de la revista "Apóstol y civilizador" que publica el convento de Pedra (Mallorca), que ayudan mucho a la misión de Contamana.

Estimados lectores: Paz y bien

Terminado el curso paso a informaros alguna cosa sobre lo que ha sido la Escuela y el Comedor.

La Escuela ha tenido el mismo alumnado que años anteriores: son en tomo a 70 niños jóvenes matriculados, aunque la asistencia ronda en tomo a los 55 alumnos. Es una constante desde que empezamos que hay un alto grado de inasistencia. Enferman con mucha frecuencia, a pesar de que en la Escuela llevamos con ellos un programa de atención, en sus casas no tienen las condiciones que les permitan estar bien: humedad, frío..., y a veces una alimentación inadecuada que hace que los problemas estomacales, infecciones a la piel y resfriados y gripes les tengan muchos días enfermos. Por otra parte, cuando sus padre viajan o se internan a sus chacras, no teniendo confianza con quien dejarlos, los llevan con ellos.

Los resultados que vamos obteniendo con ellos son muy alentadores. A veces cuando los niños/as se incorporan a la Escuela como que perdemos la paciencia con ellos porque no les vemos avanzar al ritmo que desearíamos, pero en el transcurso de los años vamos viendo un avance positivo en el desarrollo de sus cualidades. Son niños-jóvenes que les cuesta mucho confiar en sus posibilidades y confiar en los demás, pero cuando esto se alcanza (y sólo el tiempo lo hace) su progreso es admirable. Este año estamos felices y orgullosos:

Las secciones de ocupacional han afianzado su trabajo.

Las jóvenes de corte y confección realizan sus trabajos (polos, lencería e incluso vestidos) con una calidad tal que la gente les encarga y compra no ya por compasión o solidaridad sino porque encuentran calidad, rapidez y buen precio. Esto ha permitido que este año nos pudiéramos plantear darles un porcentaje, como pago de la mano de obra, por cada prenda vendida.

De la misma manera, la sección de agropecuaria, ha obtenido resultados muy satisfactorios, tanto en la crianza de pollos y gallinas como en los cultivos de verduras, hortalizas y en los viveros de plantas ornamentales, de tal manera que hemos terminado el año con números azules. En verdad que con esta sección muchas veces estuve por tirar la toalla porque han sido varios años invirtiendo en pollos, gallinas, semillas, abonos... sin poder recuperar, al menos, la inversión. Pero este año ha habido un avance muy significativo: El porcentaje de mortalidad se ha reducido considerablemente y se ha aumentado la producción de las hortalizas (tomates, lechugas, rábanos, acelgas, escarolas, coles), las cuales hemos cultivado no ya en una huerta prestada sino en nuestra granja de la carretera.

Un manejo mucho más adecuado y responsable por parte de los alumnos, nos ha permitido si bien no obtener beneficios, sí venderle al Comedor a unos precios que están muy por debajo de los del mercado (por ejemplo: una gallina que está en el mercado a 15 soles, el Comedor la ha comprado a 12; el kilo de res que está en 8 soles, al Comedor le ha costado a 5; el kilo de tomates que está en el mercado a 3 Soles, el Comedor lo ha pagado a 1,50). Otro aspecto importante, derivado de este crecimiento en responsabilidad, es que terminado el curso dos alumnos de esta sección se han incorporado al mundo laboral. Uno directamente al exterior, trabajando en el Gobierno Regional, el otro trabaja en nuestra granja ya que todavía necesitamos incidir en lo que es su soltura en la relación con otras personas y el trabajo en equipo.

También el trabajo del Fisioterapeuta está permitiendo ver en los alumnos una mayor autonomía, coordinación y amplitud en sus movimientos; y el trabajo de los profesores de aula, ha hecho posible que tres alumnos terminen su primaria y este nuevo curso se incorporen a los colegios de Secundaria de la ciudad con un nivel de conocimientos igual al del resto de alumnos y con una aceptación de sus limitaciones físicas que nos hacen optimistas en cuanto a su futuro.

En otro orden de cosas, al inicio del curso escolar para evitar que tuvieran que estar siempre dependiendo de mí para sus traslados, compramos un motocarro. En verdad que ha sido de una gran utilidad. La sección de agropecuaria podía programar sus trabajos sin tener que condicionarlos a mi disponibilidad y lo mismo en el traslado de los niños a la escuela y luego a sus casas. Mucho más se acrecentó su utilidad cuando en el mes de noviembre, por causa de la Ciática, a mí me aconsejaron no conducir.

También para iniciar el curso, tanto para ellos como para la catequesis, pudimos comprar una televisión de 29 pulgadas y un reproductor de DVD, que nos ha sido de mucha utilidad tanto con los niños como luego para divulgar la vida de San Francisco. Estas inversiones las pude realizar gracias al dinero que me envió para Navidad la Provincia.

Hemos seguido teniendo el comedor para los niños, dándoles como en años anteriores, el desayuno, el pequeño lonche a media mañana y el almuerzo. El inicio del año nos fue un pequeño dolor de cabeza, hasta que nos acomodamos. Nadie es preciso pero todos somos necesarios, y en este sentido la ausencia de Fr. Antonio Soriano se notó grandemente. El tenía un cariño especial por esta actividad y entonces era muy previsor: tenía siempre en stok lo necesario, compraba con antelación, preveía para descongelar con tiempo... y a nosotros nos ganaba el tiempo y teníamos que correr a última hora. De la misma manera su ausencia ha hecho que gastemos más al no saber calcular las cantidades, trocear adecuadamente las carnes, variar el menú o la composición según las circunstancias... Pero bueno, poco a poco la cocinera ha ido familiarizándose con esa tarea de organización y han ido terminándose los apuros.

En la cuenta de gastos algunos han aumentado con respecto a anteriores años más de lo que sería de esperar por el aumento del costo de la vida: El sueldo de la cocinera, ya que este año tenía que venir más temprano para preparar el desayuno (siempre lo preparaba Fray Antonio) y ha habido que pagarle más: El consumo de butano, este año se ha suprimido el cocinar con leña y se ha usado para toda la comida la cocina de butano. A pesar de probar varias soluciones, como la chimenea estaba ubicada en un callejón, nunca conseguí dejar libre de humo la escuela. Era desagradable esta nube de humo que se filtraba por todas partes y estropeaba rápidamente la pintura.

De la misma manera, en año anteriores, con los programas de apoyo social de gobierno (las galletas fortificadas, la leche vitaminada, alguna vez arroz, aceite u otros alimentos...) Y lo traíamos de las donaciones de Cáritas u otros organismos, nos aliviaban algo pero este año han funcionado tan mal que prácticamente no nos han significado ningún apoyo, por lo que hemos tenido un mayor gasto en estos productos.

El gasto total que hemos tenido es de 27.667 Soles, que al cambio medio de este año (3.35 Soles el Dólar) han supuesto 8.250 Dólares. Si tenemos en cuenta que se han cocinado 180 días para 55 niños, el gasto por día ha sido de 154 Soles, y la ración de cada niño ha tenido un costo de 2.80 Soles (0.84 Dólares).

Agradezco de todo corazón los sentimiento, humanos y religiosos de toda esa buena gente de Petra (Mallorca), y otros puntos de España, que con sus donaciones hacen posible nuestra tarea humanitaria en favor de estos, niños tan necesitados. Gracias.

Vuestro hermano

P. Faustino Zapico

Nota. Luego el P. Faustino Zapico pasa a relatar el desglose de los gastos que ha supuesto el comedor durante el curso escolar 2005. Y también, la revista trae una lista de los donativos recibidos para ese comedor de Contamana.