Días 10 y 11. Lo que no se da se pierde

El viernes 10 los voluntarios que están en Requena marchan a Jenaro Herrera para reunirse con el grupo que queda allí. Tras el encuentro junto al río suben hacia la casa parroquial y la casa de las hermanas del rebaño de María.

Y se deshacen en elogios hacia las hermanas: La Hna María les recuerda las mujeres de la escritura: Rut, Noemí, Sara...

La bondad, exenta de mojigatería, la fe profunda, la amplitud de criterios, la finura de alma te cautivan con solo verla sonreír tímidamente como bendice la mesa, como lleva la catequesis de los jóvenes, con la discreción en el servicio. Cuentan cómo conoce la vida de los ciento treinta niños del comedor social que ellas llevan, hecho de trocitos de generosidad de todo el mundo; sabe el nombre de los chicos, el de sus madres y lo que resulta difícil incluso para los chicos mismos, también el de sus padres. El compartir con ella unas simples vísperas merece un viaje a Jenaro Herrera.

Le acompañan en esa comunidad singular la Hna. Pilar, de Ubrique ella, buena piel siempre, lleva veinticinco años en la misión, y otros muchos más en Perú. La Hna. Estela, de Kenia, que habla un español con acento andaluz y con una gracia y claridad de alma que traspasa el alma. También estaba Yolanda, tímida, discreta y alegre. Esta comunidad, más allá de sus dificultades y su desgaste, es un centro de humanidad pura y de evangelio vivo en el corazón de la selva.

 

El día siguiente, 11, a las seis y media de la mañana rezan laudes con las hermanas, desayunan y, conducidos por Juan Carlos, catequista de la Parroquia se internan en un centro de Estudio de la Selva Amazónica. Cuatro horas de conocer in situ, y por primera vez la selva propiamente dicha. Los viveros de árboles madereros, los árboles de la caoba, el cedro, el aguaje, los irapays, y mil árboles más.

Nos impresionó escuchar a los monos tocones, las múltiples aves, especialmente los bocholos (macho de una especie de ave que contempla, sin moverse un átimo, como su pareja construye el nido). Pero lo que realmente nos impresionó fue el cruzarnos con el ocelote, el puma de la selva que ataca al hombre, nuestro guía, debidamente armado con su machete, nos señaló en nuestro camino las huellas de una madre que iba acompañada por su hijo. Tras ello, solo por unos instantes, el grupo se cohesionó ligeramente y contemplo en silencio el imponente ejemplar de cientos de años con raíces de palas.


Hay unos cambios entre los voluntarios: Adela se queda en Jenaro Herrera y Ana M. se va a Requena,.

Empezamos nuestra segunda etapa en este vicariato de Requena tan necesitado de todos nosotros: profesionales cualificados (médicos, dentistas, oculistas), consagrados (religiosos, sacerdotes). Vicariato a su vez generoso al brindarnos esta oportunidad de conocer las maravillas de Dios, de su creación, de su Iglesia, de sus gentes, de su Obispo, de tantos de sus consagrados.

Día 8. Formar cristianos

Formar buenos cristianos y honrados ciudadanos (S. Juan Bosco)

La crónica correspondiente a este día que aparece en el blog está firmada por Miguel Ángel Martín. Para ellos ha sido un día especial, el cumpleaños de uno de los voluntarios, Nacho Ugarte. El día comienza con el rezo de laudes. A las siete y media ya están en sus centros de trabajo, escolares o el hospital

A veces contenemos las lágrimas y nos emocionamos ante las muestras de cariño de los pacientes y alumnos, ante sus llamadas de atención. Muchos niños y jóvenes están abandonados por sus padres, viven con sus abuelos, subsisten gracias a ellos. Tienen heridas e incluso nos cuentan los profes que la única comida que toman durante todo el día es el bollo que le proporciona el cole. Aun así se afanan por aprender por crecer; son educados, saludan a la entrada del profesor y extremadamente cariñosos regalan lo que no tienen y te premian continuamente con su sonrisa. Hasta el punto de no dejarnos descansar, conocen donde esta nuestra casa, y nos visitan hasta en casa.

Por la tarde comparten con un grupo de jóvenes sus experiencias, canciones y les invitan a que compartan con ellos el rosario y la eucaristía que es la actividad central de su día.

Quizás no tienen tantos medios en las clases ni tantas medicinas, no tienen aguas en las casas, sus casas de madera, que levantan si el rio las inunda. Es posible que solo coman una vez al día, pero muchos de ellos no dejan de sonreír y parece que el día de mañana podrán ser buenos cristianos y honrados ciudadanos. Que también nosotros pongamos nuestro granito de arena para que entre todos lo hagamos posible.

Día 6. Niños en la escuela y el canto

Si salvas un niño habrás salvado el universo (Madre Teresa)

Quedaron en ensayar música con los jóvenes cuando estuvieron en la capilla de San Juan. Y el lunes 6 les vinieron a buscar los chicos. Señalan la gran habilidad para la música de los jóvenes de allí: fuerza y ritmo para sacar notas de la caja, el tambor, el charando, la quena, las maracas, las guitarras.

De este modo, los mismos cantos que estamos cansados de oír en nuestras iglesias de España allí se cantan llenos de vida, incluso te fijas en el texto que transmiten.

Niños en la escuela y el canto

Los voluntarios que son profesores han tenido hoy clase en Primaria y Secundaria según los objetivos que les habían marcado. Y reflexionan sobre lo difícil que es cambiar su concepción de la familia, el matrimonio, para que se adecúe al evangelio. Les parece estar echando un simple vaso de agua cristalina en unos inmensos ríos de agua turbia. Y piensan que ellos son los verdaderamente "misionados", llamados a cambiar su superioridad y sus seguridades.

En esta fiesta de transfiguración de confidencias, de oración y gozo también nosotros vamos siendo transformados por la realidad que Dios nos va ofreciendo a diario con la que nos interpela, con la que nos habla de manera clara. Con la que nos lanza a la oración para que la oremos y transformemos la realidad personal y externa conforme a los talentos recibidos.

Noticias desde Jenaro-Herrera.

Me pierdo un poquito siguiendo el blog de los voluntarios de agosto. Parece que han tenido dificultades de colgar la crónica de los días pasados en Jenaro Herrera por parte del grupo y lo han hecho el 7 una vez llegados a Requena.

Lunes 6. Comienzan el trabajo en el colegio: a las 7:30 comienzan las clases. Las primeras impresiones fueron un tanto desoladoras: no estaba el director, faltaban profesores, los niños no sabían si había clase o no, etc. Las aulas construidas con el proyecto realizado por la ONG de Majadahonda son estupendas, repletas de niños deseando aprender. Los niños están deseando ir a la escuela, parece que en sus casas se aburren y allí, al menos, aprenden algo.

A las 12 comimos y a las 12:30 fuimos a ayudar al comedor. Las hermanas, entre otras muchas cosas , dan de comer a 140 niños desnutridos todos los días.

Eucaristía en Cedro Isla

Eucaristía en Cedro Isla

Domingo 5. Van a Cedro Isla en una canoa. Es uno de los poblados que atienden las hermanas y el
Hno Antonio Soriano desde Jenaro Herraro.

La situación del poblado les parece de una pobreza extrema, mayor de la Jenaro. Cedro Isla ha estado tres meses inundada por la crecida del río y ahora están empezando de nuevo con las plantaciones en sus chacras. Viven unas cuarenta familias y no tienen recursos para poner luz eléctrica en el poblado ni agua. Tienen una escuela solo para educación primaria, pero los profesores no van a sus puestos de trabajo. Los niños no saben leer ni escribir, ni apenas hablar.

Por la tarde asisten a la Misa del pueblo. ¡La iglesia estaba llena! Tocó un coro dirigido por la madre Estela. Las voces son espectaculares, usan la percusión, guitarras. La homilía de P. Lorenzo causó sensación, y acabó pidiendo que volvieran a cantar "Los hijos de la selva"

El jueves 2 de agosto llegaron Ana, Pilar, Irene, el P. Lorenzo y Teresa a Jenaro-Herrera. El primer encuentro fue con las hermanas de esa misión:

Cuando llegamos, la hermana Stella nos abrió la puerta. Momento de abrazos y bienvenida. Apareció la hermana Pilar, una gaditana que lleva 25 años de misión. La hermana Stella es de Kenia, es más joven y lleva cuatro años en Jenaro Herrera.

Las hermanas nos cuidan fenomenal. Nos cocinan todos los días comida casera estupenda. Las dos Pilares (hermana y la nuestra) son inseparables y no hacen más que recorrer el pueblo visitando a las familias y yendo al mercado... a partir del lunes empiezan con los talleres de costura para madres.

 

Y el día siguiente comienza el trabajo:

El viernes el padre Lorenzo tuvo una catequesis para jóvenes, entre 14 y 21 años. Les encantó, les explicó las cosas de forma que se entendían muy bien y se divirtieron un montón. A las 6 solemos sentarnos un poco a tomar el fresco con las hermanas. A las 6:30 rezamos las vísperas con las hermanas. A las 7 es la Misa y vienen varias personas del pueblo. El momento de la paz es una fiesta. Todos los niños de 2 a 6 años más o menos, se acercan a las hermanas y a nosotros y nos dan un beso.

A las 8 cenamos y tenemos que recoger y prepararnos para dormir rápido porque a las 10 se va la luz. En nuestro caso no tenemos mucho problema porque hay placas solares y sigue habiendo luz.

A pesar de llevar 4 días aquí, ya nos hemos convertido en una gran familia, las hermanas, el Padre Antonio Soriano (franciscano de España misionero en esa misión) y nosotros 5 compartimos día a día nuestras alegrías y sentimientos. Mañana llega la Madre Superiora junto con otra hermana y le damos vacaciones al Padre Antonio el lunes.